Psicología de la cegera
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Encontré este artículo destinado a docentes o alumnos de
psicología, me parece que es muy interesante. FS
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- Piense usted que va por la vida feliz con unos propósitos, proyectos
laborales, sentimentales, familiares, etc. y de pronto todo aquello se ve
truncado por la ceguera. Tal vez ya no podrá desarrollar esa profesión en que
la vista es imprescindible, las relaciones con los demás cambiarán bruscamente
del respeto hacia su persona a la lástima, la conmiseración; dependerá de
otros para movilizarse, tendrá que olvidar muchas cosas aprendidas y, sobre
todo, olvidarse de la vista y las imágenes para comenzar a funcionar en un
mundo de sonidos, texturas, olores, sabores y la ausencia de toda información
visual, tales como carteles, anuncios, TV, cine, revistas, periódicos, libros,
señales de tránsito, semáforos, etc.
ETAPAS EN LA REHABILITACIÓN PSICOLÓGICA DEL CIEGO
Para cualquier individuo, perder la vista o que nazca alguien ciego en la
familia, es un hecho muy impactante y traumático. De hecho se habla en
Psicología de la Ceguera que hay tres etapas en la rehabilitación psicológica
de un ciego -y esto también en parte es válido para su familia-, por las que
habrá de pasar inevitablemente: un primer estado de schock, luego un
período de profunda depresión, para llegar por último a la
aceptación de su déficit.
El estado de schock es una especie de adormecimiento psíquico. La persona
atina a nada, no llora ni ríe, cae en el mutismo pues le ha impresionado tanto
esta pérdida de sus ojos que no sabe como reaccionar, hasta que toma
conciencia en pocas semanas de su nueva condición. Se sumerge en un estado
depresivo tal que sólo quiere morir. Muchas veces en esta etapa intentan
suicidarse, reaccionan con violencia, quieren estar solos. Quienes les rodean
en esos instantes deben tener mucha comprensión y darse cuenta que las
palabras de consuelo poco podrán hacer por ella, pero sí es muy importante que
sienta la amorosa compañía de otros junto a ella.
En verdad llora la pérdida de su vista y de toda una vida funcionando de
acuerdo a ciertos esquemas. Pensemos que tendrá que aceptar su nueva condición
de ciego para poder iniciar cualquier aprendizaje
rehabilitativo.
El proceso de aceptación de la ceguera por parte del ciego es como un
nuevo nacimiento. Mientras la persona no comprenda que la persona con
vista o normovisual que era ya ha muerto, no podrá manifestarse la nueva
persona, ciega pero con grandes capacidades de readaptación. Aplicando este
principio a la rehabilitación de las personas ciegas, podemos decir que en
tanto el ciego no renuncie psicológicamente a su antigua vida de persona con
vista, no podrá resucitar como persona ciega rehabilitada. El aprendizaje
del sistema Braille, el uso del bastón, el método de cálculo mediante Sorobá y
todas las técnicas que le permitirán desenvolverse normalmente en el medio,
pasa por esta toma de conciencia de su nueva vida y la aceptación de esa
condición.
LAS VERDADERAS LIMITACIONES DEL CIEGO.
- Existe la tendencia a exagerar los impedimentos de las personas con
discapacidad, sobre todo en el caso de los ciegos. Sin embargo, al observar
detenidamente su condición, llegamos a la conclusión que las limitaciones se
reducen sólo a tres aspectos. Han de saber ustedes que tres son las mayores
limitaciones que trae consigo la ceguera; a saber: desplazamiento,
control del ambiente y adquisición de cultura.
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- Dificultades en el desplazamiento
. Basta que usted cierre sus
ojos y trate de caminar "a ciegas" hasta la puerta de su hogar, para darse
cuenta de lo difícil que es para alguien movilizarse prescindiendo del
sentido de la visión. Sin embargo la persona ciega, con un buen
entrenamiento en Orientación y Movilidad con bastón (o perro guía, en los
países del primer mundo) puede lograr una movilidad independiente.
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- Limitaciones en el control del ambiente
. El sentido de la
vista tiene la capacidad de abarcar grandes espacios y captar una gran
cantidad de información en forma simultánea. Por ejemplo si usted entra en
un lugar desconocido se percata de inmediato de la dimensión de ese
espacio, color, cantidad de personas, como van vestidos, de que sexo y
estrato social son, en fin, unos datos que será muy difícil percibir con
los ojos cerrados. La inseguridad que siente el ciego o ciega por ese
desconocimiento derivado de la carencia de la vista, constituye un grave
problema, que puede ser resuelto con una adecuada Educación Especial (en
el caso del niño) y Rehabilitación (en el caso del adulto). Ellos son
entrenados en la utilización de los "sentidos vicariantes" (oído, tacto,
olfato, gusto y sentido de percepción de obstáculos) y en las Actividades
de la Vida Diaria para su manejo personal y social.
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- Adquisición de Cultura
. Gran parte de la información cultural
de nuestra sociedad es visual: libros, revistas y periódicos son escritos
en tinta; el cine y la televisión son eminentemente visuales; las señales
en las calles, la publicidad, los escaparates, etc. están diseñados para
personas que ven, esto es los normovisuales. Actualmente recibimos a
través de Internet todos los contenidos culturales de una sociedad de
información. ¿Qué hace la persona ciega para integrarse a este mundo
informativo? Aquí es donde el Sistema Braille ocupa un lugar importante en
la superación de esta tercera limitación.
- LA CUARTA LIMITACIÓN
- Hay lo que hemos llamado "la cuarta limitación" y que es la que más les
afecta a las personas ciegas. Me refiero a la segregación, producto
de nuestra ignorancia, rechazo y falta de solidaridad. No hay otra
limitación que sea inherente a la ceguera, salvo aquellas que los
normovisuales, por prejuicios, ignorancia y falta de amor, queramos
atribuirle a las personas ciegas. Ellos son seres humanos con los mismos
derechos a desarrollarse integralmente (en cuerpo, mente y espíritu), que
han recibido de Dios unos talentos o capacidades que les hacen especiales.
- Existe lo que se llama la "compensación"; cuando alguien pierde un
órgano sensorial tan importante como la vista, su cerebro reorganiza la
información que viene del medio a través de los otros sentidos (tacto,
audición, olfato, etc.) y forma dentro de sí una interpretación de la
realidad, tan buena como la de una persona que ve. Los ciegos pueden
aprender, estudiar una profesión y ejercerla, formar una familia, ser
independientes, amar y servir a su prójimo. Nada impide su desarrollo, con
una adecuada Educación y Rehabilitación. En este sentido el aprendizaje del
Sistema Braille es imprescindible.
- LAS SUPLENCIAS SENSORIALES
- Los sentidos del hombre son de capital importancia para el conocimiento de
su mundo exterior. Cada una de los cinco sentidos tradicionales ofrece unas
informaciones características del entorno que rodea al organismo humano, pero
su valor como estímulo perceptivo es diferente. La vista, el sentido más
utilizado para obtener información externa (80% de los estímulos totales
recibidos por un vidente), puede ser compensada por los otros sentidos; por
ello, el aprovechamiento sensorial depende también del tipo de persona que
reciba los estímulos.
- La información sensorial no visual (que en realidad en muchas ocasiones el
normovisual no aprovecha porque no le indica apenas nada en comparación con
los datos apartados por la vista), para el ciego puede ser
vital.
- Los estímulos sensoriales que percibe el invidente por los cuatro sentidos
restantes son para él mucho más significativos, y sabe organizarlos de forma
más adecuada para orientar su conducta. La diferencia es fundamentalmente
cualitativa, pues estriba en que necesita aprovechar mejor la información
sensorial no visual, utilizando de distinto modo los elementos sensoriales que
posee.
- Revisando las hipótesis explicativas sobre las suplencias sensoriales del
ciego, se comprueba que se han dado tres
fundamentalmente:
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- El ciego posee más agudeza sensorial de la normal en los
sentidos que le restan.
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- El ciego tiene más dotes intelectuales que los videntes.
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- El ciego organiza mejor los estímulos y hace un uso más
adecuado de los datos aportados por los sentidos.
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- Primera hipótesis: Al ciego se le desarrollan los otros
sentidos.
- Una concepción mecanicista atribuye la suplencia sensorial del ciego a la
hipertrofia de los restantes sentidos. El tacto, el oído, el olfato y el gusto
serían más sensibles, más precisos y eficaces que en el normovisual. Esta
hipótesis ha llevado a realizar numerosos experimentos de laboratorio,
comparando el rendimiento sensorial de ambos. Los resultados han sido
completamente contradictorios, pues en unos casos las puntuaciones favorecían
a los ciegos, mientras que en otras los beneficiados eran los normales, por lo
que no se puede concluir que los ciegos tengan más agudeza
sensorial.
- Si en su conducta normal el ciego parece tener más agudeza que el que ve,
es debido a que necesita aprovechar más los estímulos sensoriales que posee.
Utilizando cada uno organiza mejor su atención por un principio de adaptación
sicológica y social.
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- Segunda hipótesis: El ciego es más inteligente.
- Otra hipótesis supone que el ciego hace mejor uso de sus sentidos por una
superioridad intelectual sobre el normovisual. Pierre Villey, influido por la
mentalidad de su época, afirmaba en 1927, que "toda suplencia proviene de la
inteligencia".
- Ciertos estudios sicométricos reflejan que los ciegos no consiguen mejores
resultados en los tests de inteligencia. Incluso como grupo obtienen medidas
intelectuales algo inferiores estadísticamente a las de los de vista normal.
También se verifica un mayor porcentaje de debilidad mental (10% frente a un
2% en normovisuales), debido a que algunas causas productoras de este
trastorno lo son simultáneamente de la ceguera (meningitis, rubéola, traumas
de nacimiento, etc.).
- Otras investigaciones llevadas a cabo con niños ciegos demuestran que
éstos sufren por término medio, respecto a los que ven, un retraso de más de
un año en la adquisición de nociones intelectuales. También la memoria ha sido
frecuentemente esgrimida como factor de suplencia sensorial, puesto que los
ciegos aparentan generalmente una extraordinaria memoria en su vida cotidiana.
Pero si acudimos a la experimentación, varios estudios sicométricos demuestran
que la memoria "pura" del ciego (repetición de listas de palabras, de números,
retención de datos de historias, etc.) no es superior a la de los de vista
sana. Estos resultados no tienen por qué extrañar, puesto que la memoria actúa
selectivamente en función del interés del individuo por concentrarse sobre
unos datos y rechazar otros.
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- Tercera hipótesis: El ciego organiza mejor los
estímulos
- Los sentidos del ciego son, iguales a los del que ve en agudeza y
características generales. Por otro lado, el ciego no tiene ni más
inteligencia ni más memoria que los normovisuales.
- En la vida real no se actúa con un solo sentido, sino que hay una
cooperación entre varios. Al ciego no se le puede medir según un esquema
mecánico simplificado, como algunos han hecho. El ciego no sería como el motor
de un coche de cinco cilindros que funciona con sólo cuatro, más bien los
otros cuatro sentidos del ciego se reestructuran con esquema propio,
organizándose de un modo distinto al del normovisual.
- La necesidad obliga al invidente a sacar más partido de aquellos sentidos
que la persona con visión apenas utiliza, haciendo así que la información
obtenida con ellos sea más precisa. La suplencia sensorial no estaría, pues,
basada en dones misteriosos, sino en una conducta que el ciego organiza de
manera cualitativamente distinta a la del normovisual.
- En resumen, nuestra capacidad de percepción se adapta al medio ambiente y
aprendemos a percibir de uno u otro modo, según los sentidos que pongamos en
juego y la forma en que lo hagamos. La persona ciega suple su deficiencia
organizando de un modo diferente los estímulos que recibe; no posee más
agudeza sensorial en los sentidos restantes ni tiene más dotes intelectuales
que los que ven.
- APRENDIENDO A ACEPTAR LA CEGUERA
- Cada persona reacciona ante la ceguera conforme a su personalidad y
carácter. Una persona que en el pasado tenía
necesidad de depender de otros, un hombre que se
mostraba poco responsable, incapaz de llevar una existencia autónoma,
al quedar ciego acentuará todavía más estos
síntomas. El individuo que poseía una gran madurez e
independencia antes de quedar ciego, probablemente afrontará con mayor
equilibrio la ceguera.
- Cada persona posee una opinión preconcebida sobre la ceguera. Los
estereotipos habituales son:
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- el ciego mendigo, dependiente de los demás que vive de la caridad
pública
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- el ciego "genial", que puede superar todo tipo de obstáculos por sí
mismo
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- el ciego con poderes sobrenaturales, mágicos, que hace cosas que nadie
sería capaz de hacer por vía natural.
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- El que ve casi siempre cree que su posición social no sería la misma en el
caso de que estuviera ciego, sino que sería un objeto de lástima y caridad.
- El adulto que se queda sin vista tiene que enfrentarse con la tarea de
reorganizar su mundo interior, por el hecho de que es una persona diferente.
Sus intereses, sus capacidades, su posición social, sus aspiraciones e incluso
su figura corporal, su aspecto externo, se han cambiado o modificado
profundamente.
- Ante todo es preciso decir que mientras esa persona no acepte
interiormente que es distinta, que es una persona ciega, no es posible obtener
un ajustamiento, una completa rehabilitación.
- Esto que parece tan simple, es realmente uno de los pasos más importantes
del proceso de rehabilitación.
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- CUESTIONARIO.
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- ¿Cuáles son las principales limitaciones o problemas que tienen las
personas ciegas?
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- ¿De qué manera los ciegos superan sus dificultades en el
desplazamiento?
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- ¿Por qué se dice que la vista es un sentido abarcador?
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- ¿Cuáles son los "sentidos vicariantes" y por qué debe entrenarlos la
persona ciega?
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- ¿Qué actividades de la vida diaria cree usted que debe realizar el
ciego?
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- Investigue en qué consiste el Sistema
Braille.
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- ¿Cómo llama la presente lección a la persona que no ve? ¿y cómo nombra
al que ve?
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- OBJETIVOS DEL CAPÍTULO.
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- Comprender cada etapa por las que debe pasar la persona que queda ciega,
para orientar mejor su rehabilitación.
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- Conocer exacta y objetivamente cuales son las limitaciones y capacidades
de las personas ciegas.
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- Conocer de que forma la persona ciega suple su deficiencia visual.
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- Comprender la importancia de que la persona ciega y sus familiares
acepten la ceguera.
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- SUGERENCIAS PARA LA CLASE
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- Observar imágenes de personas ciegas en diversas actividades.
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- Escuchar, analizar y discutir sobre los contenidos de una entrevista
grabada a un profesional ciego.
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- Discernir las diferentes etapas en la rehabilitación psicológica del
ciego.
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- Estudiar las distintas formas de enfrentar el problema de acuerdo al
tipo de ceguera.
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- Analizar las actitudes de los normovisuales frente a los ciegos
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- Iván Tapia
- Especialista en Educación de Ciegos (U.Ch.)
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Por fabianscabuzzo - 7 de Mayo, 2006, 12:37, Categoría: General
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La desaparición de Marta Stutz
A Martita Ofelia Stutz su mamá le había dado permiso para que
fuera a comprar el Billiken en el quiosco de la esquina. Nunca regresó. Nadie la
volvió a ver, ni viva ni muerta. Martita tenía nueve años y vivía en el barrio
San Martín de la ciudad de Córdoba. Como sucede con los crímenes que perturban a
la sociedad, que rompen algo profundo en ella, nada fue igual después del caso
Martita Stutz. Todo sucedió en 1938, el año en que Hitler ocupó Austria, México
nacionalizó el petróleo, se suicidaron Leopoldo Lugones y Alfonsina Storni, y
River Plate inauguró el Monumental.
Los Stutz eran gente modesta, pero vivían con ciertas
comodidades características de las familias argentinas de la época. El padre era
empleado y la madre, ama de casa. Ocupaban una casa amplia en la calle Galán, a
unos metros del boulevard Castro Barros. Córdoba era una ciudad provinciana en
la que despuntaban rasgos modernos. Siesta y pujanza, peperina y cambio. Calles
tranquilas, largos paseos al borde del arroyo La Cañada, pero también
rascacielos en construcción. Los Stutz podían darse algún lujo, como tener una
sirvienta con cama adentro.
Eran las once y cuarto de la mañana del sábado 19 de noviembre
de 1938.
-Mamita, ¿me das veinte centavos para comprar el Billiken?
-preguntó Marta Ofelia.
-Sí Martita, acá tenés. Tené cuidado al cruzar la calle.
¿Por qué habría de tener miedo esa mamá? Martita iba todos los
días a la escuela en tranvía, con su papá, y volvía con una compañera que vivía
en la misma cuadra. De todas maneras, rara vez salía sola. Pero aquella mañana
la casa estaba revuelta: habían venido parientes de Buenos Aires.
Martita vestía un traje azul marino con la pollera tableada,
medias tres cuartos, y en la cabeza, un moño blanco. La mañana del 19 de
noviembre inauguraban un centro cívico en el barrio y había venido el
gobernador, Amadeo Sabattini, motivo por el cual había mucha gente. El
quiosquero se llamaba Manuel Cardozo y era de confianza. Luego, cuando la
policía le preguntó, recordaría perfectamente cuando, tras comprar la revista,
la nena Martita Ofelia se había vuelto a su casa, distante algunas cuadras. No
notó nada raro. El boulevard Castro Barros estaba muy concurrido, pero la
comisaría 9ª, que tenía su sede allí mismo, daba tranquilidad.
Al cabo de media hora, como Martita no volvía, la mamá comenzó
a preocuparse. Fue hasta el quiosco. Llamaron por teléfono al padre, que estaba
trabajando en las oficinas del Molino Centenera. La familia, junto con los
vecinos, empezó a buscar a la niña por todos lados.
Al día siguiente, los titulares de los diarios de Córdoba
olvidaron la Guerra Civil en España y salieron a la calle con un terrible
anuncio: "Desaparece una niña misteriosamente". "Toda Córdoba busca a una nena.
Podría ser un secuestro." Debajo, la foto de Marta Ofelia Stutz.
"Su carita de conejo blanco, de durazno maduro, llena de
candor, sobre un torso macizo y desarrollado. ¡Nueve años!", escribiría Leonardo
Castellani. Una imagen que se volvió pesadilla para los argentinos durante
muchos meses.
¿Por qué la desaparición de Martita Stutz conmovió de esa forma
al país? Quizá porque simbolizaba un miedo ancestral: el mal puede golpear
también a los inocentes. Ese miedo se corporizó en los peores monstruos: los
asesinos de niños; en 1440 fue Gilles de Reis, que mató a centenares de
inocentes. En 1931, Peter Kûrten, llamado "el vampiro de Düsseldorf", cuya
cabeza rodó bajo el hacha del verdugo.
La policía de Córdoba se puso a buscar frenéticamente a
Martita. Desde el principio, flotaba en el ambiente un funesto presagio: estaba
fresca la tragedia de Charles Lindbergh, el héroe de la aviación mundial, cuyo
pequeño hijo había sido secuestrado y asesinado en 1932. En la Argentina, la
Maffia había consumado raptos resonantes: en 1932, el del doctor Jaime
Favelukes, luego liberado. El mismo año, el del joven Abel Ayerza, que apareció
muerto. En febrero de 1937 fue secuestrado y asesinado en la estancia que sus
padres tenían en Camet, Mar del Plata, el niño Eugenio Pereyra Iraola, de dos
años.
Sin embargo, el caso de Martita Stutz era distinto. ¿De dónde
sacaría la familia de un modesto contador los 100.000 pesos que se pidieron -y
se pagaron- por el niño Pereyra Iraola? Aunque hubo algo más extraño aún en el
corazón del caso Stutz: lo que todos daban por hecho no se produjo: no llegó
ningún mensaje pidiendo rescate.
La cacería
Al desvanecerse la hipótesis del secuestro extorsivo, quedaban
dos posibilidades: venganza o crimen sexual. La policía intentó reconstruir el
posible itinerario de la niña.
-A Martita -repetía la madre, angustiada- yo le había enseñado
todo lo que debe saber una nena: que tuviera cuidado al cruzar la calle, que
nunca aceptara caramelos de un hombre, que no hablara con extraños.
La madre, quizás influida por los diversos rabdomantes y
adivinos convocados para encontrarla, creía que Martita estaba prisionera en
algún lugar de la misma manzana. ¿Se habría extraviado? ¿Era una travesura?
¿Estaba en casa de alguna compañerita? Cuadrillas policiales y efectivos del
ejército recorrieron esa manzana; luego siguieron con ese y otros barrios. La
ciudad entera fue rastreada en busca de pistas.
Dragaron el fondo de La Cañada. Entraron en los viejos túneles
que se abren en las barrancas del río Primero. Allanaron viviendas, chozas,
depósitos, comercios. No quedó en toda Córdoba ningún presunto delincuente,
ningún vagabundo, ningún sospechoso sin investigar.
El misterio se convirtió en un rompecabezas. Porque los
testigos que la policía convocaba decían cosas distintas. Según el quiosquero,
la niña había comprado la revista y regresado en dirección a su casa sin que
nadie se le acercara. Domingo Flores, un peón de Obras Sanitarias que trabajaba
en el lugar, la había visto a Martita alejándose de la mano de una mujer rubia
con un vestido floreado.
Dos niños, Hugo Giménez, de 7 años, y Antonio Cobos, de 12, del
barrio de Villa Cabrera, se presentaron para contar que habían visto a alguien
parecida a la niña en el camino a Pajas Blancas, donde hoy está el aeropuerto de
Córdoba, que entonces era un siniestro descampado. Fue -decían los pequeños
testigos- un rato después de la desaparición. Iba en una voiturette verde, con
la capota blanca baja. Según Hugo, la niña viajaba con dos hombres; según
Antonio, con "un hombre gordo".
La policía buscaba ahora a una mujer rubia y una voiturette
verde. No quedó rubia sin investigar. Tanto, que numerosas rubias cordobesas se
tiñeron el pelo en aquellos días para poder pasear tranquilas por la avenida
Olmos.
Entre tanto ir y venir, la policía descubrió una voiturette
verde circulando no muy lejos del barrio San Martín. Detenido el conductor,
resultó ser un hombre gordo llamado Domingo Sabattino, con antecedentes
policiales por tráfico de licores sin estampillar. Sabattino siguió siendo
sospechoso y pasó tres años preso. Finalmente, se determinó que nada tenía que
ver con la desaparición de Marta Ofelia.
Los sospechosos
Comienza una cadena de delaciones, un desfile de personajes
estrambóticos que parecen salidos de una película delirante. Uno de los tantos
investigados es un conductor de tranvías llamado José Bautista Barrientos, de 31
años, casado con una partera no diplomada, especialista en abortos y tiradora de
cartas.
En el patio de tierra de la casa que ocupaban los Barrientos,
en el pasaje Rioja, la policía encuentra tierra removida. Cavan y aparece un
colchón con manchas que parecían de sangre. Barrientos complica a un vecino
llamado Humberto Vidoni, propietario de un horno de ladrillo en las afueras de
Córdoba. La policía anuncia que se recogieron cenizas en ese horno.
¿Humanas?
Vidoni, interrogado en el Departamento de Policía de Córdoba,
fue literalmente muerto a golpes: era una piltrafa cuando lo llevaron al
hospital San Roque, donde falleció el día de Navidad de 1938. La investigación
se había cobrado ya una vida. Según se averiguó después, las cenizas no
pertenecían a una niña, sino a una persona adulta.
Se busca al monstruo
La opinión pública, conmovida por la tragedia de los Stutz,
pide a gritos que se encuentre a Martita, o al menos su cuerpo, y que se
castigue a los culpables. El jefe de Policía Argentino Aucher -que en 1946 sería
gobernador peronista de Córdoba- y el juez de instrucción Wenceslao Achával
desatan una auténtica cacería.
El juzgado contrata a Mono, un célebre perro-sabio que es
llevado a la casa de la niña y luego al domicilio de los Barrientos. El animal,
tras olfatear largo rato, se queda inmóvil ante un tambor vacío. El juzgado
llama al adivino y astrólogo Lucio Berto, a quien se atribuía haber descubierto
a los autores de un asalto bancario, y el rabdomante formula un anuncio
sensacional: ¡Martita está viva!
Esta premonición conmueve a la madre, para quien la niña no
puede haber ido lejos:
-Si la hubieran forzado, Martita, que es una nena robusta y
fuerte, se hubiera defendido.
La policía de Córdoba es reforzada por algunas figuras de la
Policía Federal, como los comisarios Finochietto y Viancarlos. Este último era
uno de los detectives que habían atrapado al Pibe Cabeza y otros mafiosos de
fuste. ¿Podía ser la desaparición de Martita una venganza familiar?
Se investigan a fondo los parientes de ambas ramas: los Stutz
eran de Nueva Helvecia, Uruguay, y los Ceballos, apellido de la familia de la
madre de Marta Ofelia, de Villa María. No había conflictos ni situaciones
irregulares. Quedaba una sola hipótesis: el crimen sexual.
El padre de la niña ofreció recompensa y perdón a quien
informara sobre su hija. La madre formuló un llamado dramático:
-¡Les daremos lo que quieran, pero devuelvan a la nena.!
En todas las paredes de la ciudad, afiches con la cara de
Martita claman: "Se busca a esta niña". Los diarios de Buenos Aires dedican
creciente espacio al caso. Crítica titula: "Como los antiguos caldeos, el juez
Achával emplea la astrología para resolver un crimen".
El gobernador Amadeo Sabattini, enfrentado al gobierno
conservador del presidente Roberto Ortiz, presiona a la policía para que
resuelva el caso. Pero el resultado de esa presión es catastrófico. La pesquisa
se vuelve incongruente y errática, orientada por las delaciones: llegaron a
recibirse 3000 denuncias anónimas. Mitómanos y exhibicionistas envenenaron la
investigación con mentiras y ocultamientos.
La creación del monstruo
Durante toda la investigación, se sospechó que la clave del
secuestro la tenía el matrimonio Barrientos. El hombre era una bala perdida:
personaje turbio pero menor de la ciudad, en las diez declaraciones que formuló
y en los tres careos a los que fue sometido, admitió su conexión con el crimen
para luego desdecirse alegando torturas, que sin duda existieron. Sus
confesiones hicieron perder mucho tiempo y no condujeron a nada.
La policía intentó una y otra vez probar esta hipótesis: los
Barrientos, oscura pareja conformada por un confidente policial o mafioso de
pacotilla y su celestinesca esposa, proveían menores para la diversión a ciertos
personajes influyentes de la ciudad. Alguien, quizá los Barrientos o el propio
Suárez Zavala, solos o en ilícita asociación, habrían raptado a Martita con esos
fines y ella "se les quedó", por lo que fue necesario "hacerla desparecer".
En esa trama, la policía intentaba involucrar a diversas
mujeres rubias basándose en algunas de las muchas declaraciones espontáneas o
"inducidas", como la del dueño de un restaurante en el camino a La Calera que
dijo haber servido el almuerzo a una pareja (una rubia con un señor maduro)
acompañados por una nena que parecía dormida o enferma. Ese gastrónomo terminó
internado en un manicomio.
Pero faltaba alguien a quien acusar: "el monstruo". Entonces
apareció en escena un perfecto candidato a culpable: un hombre que merodeaba por
la ciudad, que conocía prostitutas, que estaba en contacto con figuras públicas
y que, si bien no era un delincuente -no tenía antecedente alguno-, no era trigo
limpio.
Quien introdujo en el caso a ese hombre fue una tal María
Rivadero, huérfana de 17 años que había sido madre soltera a los 13, internada
en el Asilo del Buen Pastor, pero que salía de vez en cuando para hacer faenas
domésticas en casas que la requerían. Esto fue la que reveló la huérfana:
-Una tarde yo estaba en casa de una señora C., escuché a un
hombre llamado Suárez Zavala, amigo de la familia; decía que le gustaban las
menores.
-¿Qué menores?
-Niñas de 9 o 10 años.
Otra prostituta, una veinteañera llamada Laura Fonseca, tenía a
S. Z. como cliente habitual y remachó el caso afirmando que, poco antes de la
desaparición de la Stutz, el tal S. Z. le "pidió chicas".
Así se construyó la figura de Suárez Zavala como "el Vampiro de
Córdoba". La defensa consiguió demostrar que los Barrientos traficaban con los
favores sexuales de menores, incluidas algunas internas del hospicio, pero
Martita Ofelia Stutz no estaba entre ellas. Antonio Suárez Zavala tenía un coche
que no era una voiturette, sino un sedán Chevrolet, con el que se paseaba por
toda Córdoba, pero no a la caza de presas incautas, sino para vender remedios a
las farmacias (representaba a un laboratorio).
Si bien al hombre no le disgustaba tirarse alguna cana al aire
-y alguna de sus "amigas", como la Fonseca, lo traicionó acusándolo sin piedad-
no era más que un señor casado y con hijos en busca de alguna distracción.
Las amistades del sospechoso con algunos policías y políticos
le jugaron en contra. Contribuyó a su desgracia la incontinencia verbal de que
hizo gala, sus contradicciones frecuentes.
Deodoro, por la defensa Suárez Zavala fue incomunicado y
el juez le dictó la prisión preventiva. Nunca admitió ser el culpable, ni
siquiera bajo tortura. Pero el juez Abalos elevó la causa a plenario acusando a
Suárez Zavala por secuestro y homicidio y a los Barrientos por grave
complicidad.
La esposa y los hijos del acusado lo acompañaron, pero la
prensa lo lapidó, y estuvo muy cerca de ser linchado. De hecho, la policía
apenas consiguió salvarlo de la multitud que llegó a pegarle y escupirle cuando,
el 19 de diciembre, ingresó en los Tribunales para comparecer ante el juez.
Sólo una cosa le salió bien a Suárez Zavala. Aceptó defenderlo
uno de los mejores abogados argentinos: el doctor Deodoro Roca, nacido en 1890,
redactor del Manifiesto Liminar de la Reforma Universitaria, polemista vigoroso,
antifascista visceral, progresista sin partido.
Roca estaba convencido de que Suárez Zavala era un chivo
expiatorio. A pesar de ser una figura muy respetada en Córdoba, una muchedumbre
apedreó la casa de Deodoro, que, desalentado, renunció a la defensa. Pero una
carta abierta que le envió la esposa de Suárez Zavala convenció al jurista para
reasumir el cargo.
La defensa que hizo Deodoro Roca de Suárez Zavala es una pieza
admirable que desmonta la manipulación de la opinión popular: "El sumario se
fabricó bajo la presión de una enorme excitación pública. -sostiene allí Deodoro
Roca-. Fue una inmensa marea donde iba turbiamente mezclado lo bueno y lo malo,
el horror del crimen monstruoso y la indignación pública junto con las más bajas
pasiones, los intereses más oscuros."
El caso se politiza
Como no podía ser de otra manera, la desaparición de Marta
Ofelia Stutz, un crimen que en principio sólo tocaba esferas privadas, se
politizó. ¿Qué pasaba en la Argentina y en Córdoba en 1938? Eran muy distintos
los respectivos gobiernos. Ocupaba la presidencia desde comienzos de ese año el
doctor Roberto Ortiz, radical antipersonalista, candidato de la Concordancia,
alianza entre los conservadores y los radicales antiyrigoyenistas. Ortiz, un
abogado de empresas extranjeras, estaba afectado de diabetes y cedió el cargo a
su vicepresidente, el opaco dirigente conservador de Catamarca Ramón S.
Castillo.
Pero en Córdoba el panorama era distinto. Gobernaba desde 1936
el líder radical Amadeo Sabattini, carismático médico de Villa María, de probada
popularidad en la provincia, sobre todo entre los chacareros. Para Sabattini era
peligrosísima la repercusión del caso Stutz porque el gobierno nacional
amenazaba al de Córdoba con la espada de Damocles de la intervención federal, un
recurso que entonces se usaba con frecuencia.
El crimen impune, el fracaso de la investigación, las
salpicaduras que ella arrojó sobre la corrupción y la ineficacia de los
políticos, hicieron tambalear el gobierno de Sabattini, que estuvo al borde de
ser defenestrado. Los conservadores convirtieron el sepelio del hornero Vidoni
en un acto político contra lo que llamaban despectivamente "el clan
radical".
Desde muy distintas perspectivas, la desaparición de Marta
Ofelia fue considerada un símbolo de la decadencia política argentina: "Odiosa
politiquería, infinitamente corrupta", apostrofó el escritor jesuita y
heterodoxo Leonardo Castellani. No se quedó atrás el director de la revista
Criterio, monseñor Gustavo J. Franceschi, al acusar a la "pasquinería" de
oscurecer la investigación. Deodoro Roca, desde una perspectiva opuesta, también
acusaba a la "prensa amarilla". Sostuvo que "para salvar grandes y proficuas
ediciones, hubo que llenar páginas con títulos torcidos, con «picantes»
escabrosos."
Crimen impune En abril de 1939 se cerró el sumario. Ni Suárez
Zavala ni nadie pudo ser inculpado por homicidio, ya que al no hallarse los
restos de Marta Ofelia Stutz no existía el cuerpo del delito. La acusación había
sido por secuestro y proxenetismo. Suárez Zavala fue hallado culpable y
condenado a 17 años de prisión.
"Para ser culpable era poco y para ser inocente, mucho", se
dijo sobre aquella sentencia que no conformó a nadie. El fallo del juez
Wenceslao Achával fue apelado. Al emitir la sentencia definitiva, en enero de
1943, la Cámara del Crimen se dividió. El vocal Antonio de la Rúa consideró
culpable a Suárez Zavala pero los otros dos camaristas, Alfredo Vélez Mariconde
y Jorge Díaz, entendieron que las pruebas no bastaban para inculparlo. Por dos
votos a uno se revocó el fallo de primera instancia: Antonio Suárez Zavala quedó
en libertad.
El acusado había estado cinco años en prisión. Cuando salió de
la cárcel, se expatrió a Chile. ¿Qué fue de él? Se perdió en el anonimato. Otros
crímenes y los infinitos vaivenes de una historia agitada hicieron que la
tragedia de Martita Stutz fuera olvidada o, mejor dicho, ingresara en esa forma
distinta del olvido que es la mitología criminal.
Entre 1938 y 1943, cuando el telón se corrió sobre el caso,
muchas cosas habían pasado: la suerte de Hitler estaba por cambiar en los campos
helados de Rusia, pero ya había muerto buena parte de los sesenta millones de
víctimas que dejó en herencia. Lisandro de la Torre se había pegado un tiro en
su casa de la calle Esmeralda. El cardenal primado de la Argentina, Santiago
Luis Copello, había sido el principal candidato para suceder al papa Pío XI,
pero en su lugar el Cónclave nombró a un italiano.
No se supo más nada de Martita Ofelia Stutz. Si estuviera viva,
hoy tendría 75 años.
Álvaro Abos
Fuentes:
La misteriosa desaparición de Martita Stutz, de Esteban Dómina; Martita Ofelia y
otros cuentos de fantasmas, de Leonardo Castellani; La trayectoria de una
flecha, de Horacio Sanguinetti. |
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Por fabianscabuzzo - 3 de Mayo, 2006, 8:37, Categoría: General
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Su casa puede ser un riesgo para la salud
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Si miramos a través de alguna ventana de nuestra casa, muy probablemente
veremos una gran evidencia de contaminación en las afueras. Ahora bien, si nos
volteamos y miramos hacia adentro, nos daremos cuenta de que vivimos en un
verdadero medio ambiente tóxico para nosotros. Los agentes químicos tóxicos
en nuestro hogar afectan a todos, pero especialmente a los niños y a aquellos
que son ambientalmente sensibles. Pensemos en las horas que pasamos dentro de
nuestra casa. Debido a que la mayoría de la gente está solamente afuera del 10 %
al 20 % del tiempo, es de vital importancia mejorar la calidad del aire dentro
de nuestro hogar.
Como podemos ver, nuestra casa casi siempre no es un refugio seguro ni
menos contaminado que afuera. Un reporte reciente de la normalmente conservadora
Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. Dice "la contaminación del aire
interior en las casas, escuelas, oficinas y otros edificios es....uno de los
riesgos potenciales del medio ambiente sobre la salud más serio".
En la actualidad se usan muchos nuevos materiales en la industria de la
construcción y del mobiliario. Estas nuevas substancias son sintéticas y muchas
son potencialmente tóxicas. El interés crece día con día en relación con la
exposición crónica, tóxica de bajo nivel, que produce síntomas que son
frecuentemente atribuidos al proceso normal del envejecimiento (P. Baker et al.
Prescriptions for a healthy house, Santa Fe, NM, Inward Press, 1998).
Hace poco un estudio a largo plazo encontró que el aire interior
frecuentemente contiene más químicos peligrosos que el aire exterior aún en
áreas altamente industrializadas. Este estudio fue realizado por la Agencia de
Protección Ambiental americana y se descubrió que en un día típico en el trabajo
o en la casa, los sujetos investigados respiraron al menos de 2 a 5 veces más
químicos peligrosos cuando estaban adentro de su casa que si se sentaban en el
jardín. En ciertas ciudades, los químicos en el aire interior eran de 5 a 10
veces más altos que los niveles de afuera (Environmental Research,
1987;43:290-307).
En Gran Bretaña, el Dr. Llewellyn del Establecimiento de Investigación
de Edificios (BRE) realizó estudios similares y llegó a las mismas conclusiones
que los estudios americanos. Se encontraron más de 200 químicos en el aire
interior, de los cuales, se consideró que 80 tenían importantes consecuencias
adversas para la salud (BRE Report no. 299, Construction Research Corporation,
Ltd. 1996).
El gran pionero de la ecología clínica (el estudio de la alergia o
sensibilidad a substancias en el medio ambiente), Theron Randolph desarrolló la
teoría de que la enfermedad está causada cuando la habilidad del cuerpo para
desintoxicarse de los contaminantes ambientales está sobrecargada (Ann Allergy
1978;40:333-345). La exposición simple e intermitente a los químicos puede no
causar daño obvio, pero si la exposición se repite el sistema inmunológico puede
abrumarse aún a niveles bajos. Por ejemplo, se encontró que los pintores
ocupacionalmente expuestos a compuestos volátiles orgánicos tuvieron
significativamente más reacciones adversas a estos compuestos que los
no-pintores, aunque las exposiciones individuales fueron debajo del umbral
aceptado para producir efectos dañinos (Scand J Work Environ Health,
1976;4:240-255).
En la actualidad, se recomienda en Inglaterra que las casas tengan un
completo cambio de aire cada 2 horas. La exposición crónica a las toxinas en el
medio ambiente interior, hoy en día ha sido ligada a un vasto espectro de
enfermedades que van desde la sinusitis, el asma, los dolores de cabeza, la
fatiga, la ansiedad, el insomnio hasta un síndrome de sensibilidad química
múltiple (Public Health Rep 1998;113:398-409).
Los contaminantes del aire interior pueden ser clasificados en 5
principales categorías: 1.- Compuestos orgánicos volátiles 2.- Residuos tóxicos
por combustión 3.- Pesticidas 4.- Contaminación por campos electromagnéticos y
5.- Substancias que ocurren en forma natural. El ozono es un gas venenoso
inestable que puede ser producido por fotocopiadoras y ciertos motores
eléctricos. El gas radón se libera del radio. Este gas surge del suelo y entra
en nuestras casas a través de grietas.
El gas que sale de los escapes de los coches es tóxico, por lo cual es
muy importante tener primero abierta la cochera antes de arrancar el automóvil.
En exposiciones de bajo nivel, los productos de combustión pueden causar fatiga,
alteraciones en la visión, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, arritmias
cardíacas y dificultad para respirar.
El grupo más grande de contaminantes interiores es el de los compuestos
orgánicos volátiles. Son derivados de petroquímicos, los compuestos volátiles
orgánicos fácilmente liberan vapores a la temperatura de un cuarto en un proceso
llamado "gaseo". Los compuestos volátiles orgánicos se encuentran en una
multitud de materiales que se usan en el mobiliario y en la construcción. El
olor distintivo de una casa nueva es causado principalmente por estos compuestos
orgánicos volátiles de los materiales de la construcción, pintura y
mobiliario.
Los órganoclorados proveen la base de muchos químicos sintéticos usados
en el hogar; algunos de ellos son cancerígenos. Entre éstos se incluyen los PCB
y los PVC. Luego tenemos el cloro (en blanqueadores), acetona (en limpiadores y
solventes) y naftalina. El formaldehído y el benzeno son los 2 principales
compuestos orgánicos volátiles tóxicos. El formaldehído es un gas incoloro
emitido por muchos materiales de la construcción y productos relacionados como
gomas, resinas y algunos preservativos. Debido a que el formaldehído es un
sensibilizador del sistema inmunológico puede causar alergias múltiples y
sensibilidades a substancias totalmente no relacionadas, si la exposición es
crónica. El benzeno es un conocido cancerígeno humano y una fuente importante
de él, es la pintura. Los cigarros también contienen benzeno. Las alfombras son
una fuente muy importante de benzeno y formaldehído. Una alfombra típica puede
contener más de 120 diferentes agentes químicos.
Otra causa muy importante de contaminación en la casa surge de los
residuos de la combustión. En un estudio de 47,000 pacientes químicamente
sensibles, se encontró que las reacciones más adversas fueron causadas por
estufas de gas y calentadores de agua (W Rae, Chemical sensitivity Vol. 2, Lewis
Publishers, 1994;706). Sin embargo, aún una pequeña luz de piloto de gas produce
una cantidad de humos, principalmente dióxido de nitrógeno. Se ha demostrado que
tales gases causan problemas aún en niños no sensibles químicamente (Int J
Epidemiol, 1997;26:788-796). Como cualquiera podría imaginar, los niños con asma
reaccionan más severamente (Am J Respir Crit Care Med, 1998;158:891-895).
El monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro que como es bien
sabido, causa la muerte en niveles ligeramente altos. Sin embargo, menos bien
sabido es qué tan tóxico puede ser el monóxido de carbono en dosis mucho más
bajas, donde puede tener serios efectos en funciones cognoscitivas superiores
tales como la memoria, la concentración y el razonamiento según un estudio de la
Universidad de Hadassah de Israel (Arch Neurol, 1998;55:845-848). La exposición
crónica del monóxido de carbono también puede resultar en sensibilidades
químicas múltiples ya que interfiere con los métodos de desintoxicación en el
hí  gado causando una sobrecarga tóxica.
Los fungicidas y los insecticidas se encuentran entre los principales
riesgos de salud en la casa. Estos se encuentran principalmente en las
alfombras, pinturas y la madera. Un reciente estudio encontró que combinar los
pesticidas puede aumentar considerablemente su toxicidad haciéndolos hasta 1,600
veces más potentes (Science 1996;272:1489-1492). En un estudio los niños
expuestos a insecticidas tuvieron un riesgo superior a desarrollar tumores
cerebrales y otros cánceres (Am J Epidemiol 1979;109:309-319).
Apenas recientemente los campos electromagnéticos en el hogar se han
convertido en una causa de preocupación. Los estudios se han concentrado en los
efectos adversos por las líneas de poder de alta tensión donde la evidencia
tiende a demostrar un efecto carcinogénico. En estudios animales, las
frecuencias entre 16 y 60 Hertz han demostrado alterar la síntesis de proteínas
celular rompiendo la síntesis de RNA y reduciendo la respuesta inmunológica (RW
Adey B Norden and C Ramel, Interaction mechanisms of low level electronagnetic
fields in living systems, Oxford:Oxford University Press, 1992).
Por lo anterior es recomendable que conservemos los campos
electromagnéticos a un nivel mínimo, en el área donde pasamos la mayor parte de
nuestro tiempo - alrededor de nuestras camas.
El asbesto es una fibra peligrosa bien conocida que ocurre en forma
natural y se encuentra en decenas de materiales comunes de la construcción. Se
usó ampliamente como un aislante y en la construcción general hasta mediados de
los 70. Las partículas de polvo pueden causar problemas de salud, como las
alergias, así como los microorganismos en al ambiente.
Aunque el plomo fue prohibido en las pinturas hace algunos años, las
pinturas en las casas viejas pueden todavía constituir un riesgo. El cadmio que
muchas veces viene en el agua de la toma de la calle.
También puede existir un riesgo a la salud por el aluminio. La batería
de cocina de aluminio puede ser una fuente importante debido a que los óxidos de
aluminio son solubles.
Una de las grandes preguntas hoy es si estamos contaminando nuestros
sentidos también. El ruido excesivo, los olores nocivos, ciertos colores - así
como la falta de luz de espectro completo - pueden tener un impacto enorme sobre
nuestro bienestar físico y mental. El ruido puede hacernos liberar mucha
adrenalina, mientras que una falta de luz solar puede causarnos depresión.
Dr. Héctor E. Solórzano del
Río Profesor de Farmacología del CUCS de la
Universidad de Guadalajara y Presidente de la Sociedad Médica de
InvestigacionesEnzimáticas
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Por fabianscabuzzo - 29 de Abril, 2006, 23:52, Categoría: General
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Impronunciable. Emotivo. Divertido
http://bambula.blogspot.com/, encontré
este blog titulado "Puta del orto", leerlo es un placer que nos enfrenta a la
realidad de una mujer que ve la vida como muchas pero que sabe expresarlo. Sus
historias... ¿serán reales?... uno parece escucharla contándolas, y creyéndole
aunque sospechemos que nos miente, sus "untitled" se repiten en páginas
reausteras, (para mí las más feas de las templates de blogger), sin embargo su
prosa admirable y defectuosa basta y sobra para pintar situaciones vividas y
vivibles. No sé quien és, si lo descubro no lo cuento.
untitled 27
Estamos hablando de hace 5 años atrás. Cinco años
que parecen muy lejanos. Pero no cuando paso por la esquina de Guatemala y
Aráoz. Ahí no. Ahí vienen vívidamente a mi cabeza, como si hubiese pasado antes
de ayer. Vestida con la camperita verde de feria –que recién ahora me cierra, y
en aquel entonces llevaba abierta- y un jogging negro abajo. Porque en aquel
entonces sostenía que la belleza pasaba por otro lado. Me habían quedado las
palabras de mi tío, que dijo circa 1984 que “una mujer era linda en serio si
podia sostener su belleza aún en jogging”. Y entonces así iba por la vida,
convertida en una suerte de albañil con tetas. Nunca hasta entonces me había
enamorado de alguien. Nunca había sentido esa cosa, ese cosquilleo del que tanto
me hablaban. Nunca mi esófago tan feliz como cuando caminaba por Araóz aquel
miércoles a la noche. Me dirigía hacia SU casa. La casa de A. El chico del cual
me había enamorado a primera vista, mi primer día de trabajo, no sólo me había
hablado, sino que nos llevábamos muy bien. Y nos hicimos muy amigos. Y ahora me
estaba dirigiendo hacia su casa. Me recibió de entre casa. No podia estar más
hermoso. Luego de hablar, y hablar, y hablar, y hablar, y hablar, y hablar,
llegó el momento que tanto esperaba. Llegó el momento, la confesión. *a mi vos
me gustabas, pero pensaba que vos no, entonces por eso no me animaba a* En
medio de todo ese rebobinado de malosentendidos, finalmente nos besamos. Sólo
nos besamos, porque hasta aquel entonces, yo estaba con el marcador en 0. Le
expliqué. Completamente al revés de todos los chicos de mi edad que conocía, él
entendió perfectamente y deslizó un “esperaremos el tiempo que a vos te parezca
necesario”, tal como debía hacer para que yo dudara de que en  realidad el momento era ese. Ese y no otro. Pero no, decidí muy
tontamente esperar al próximo encuentro. Por miedo ese miedo tan parroquial de
que el *piense que era re puta*. Tonta, tonta, re tonta. Nos quedamos
hablando hasta muy tarde, y finalmente nos dormimos. Al otro día hablamos
por teléfono una hora por reloj, y lo despedí hasta mañana con la sensación
veinteañera de que mi vida no podía ser más perfecta. A. amaneció muerto el
viernes a la madrugada. Recién me enteré el lunes. Nadie me lo podía
decir. En el entierro conocí a su familia, amigos de la primaria y
secundaria, a su ex novia. Hasta fui a comer con ellos. Tenían la curiosidad
de conocer a la persona de quien él les había hablado tanto. Y así me dejó.
Acá. Con la certeza de que yo voy a envejecer. Y él no. Siempre va a quedar
en sus 21 años. Hermoso. Incorrupto. Mientras tanto yo seguiré con mi vida,
conoceré otros hombres, cambiaré de trabajo varias veces, tendré hijos o perros,
pero nunca, nunca dejaré de llorar cada vez que pase por Guatemala y
Aráoz.
untitled 34
La cosa fue más o menos así. Al perro de mi
mejoramiga, todojunto, lo atropelló un auto. Sí, al mocoso no se le ocurrió
mejor idea que cruzar Liberta con todos los autos viniendo y plum. Fractura de
patita trasera izquierda, clavo incluído. ”Igual la sacó barata”- fue la frase
que más salió. Mi amiguis al otro día del accidente tenía que laburar, y me
llama desesperada al grito de “haceme la gamba, quedate con el perro a la
mañana, blablabla”, a lo que yo respondo “no hay problema, a lo alf”. Me
levantó al otro día, y me pongo casi lo primero que encuentro y salgo a lo de mi
amiguis. Yo no había chequeado los 8000 mil mensajes que decían “no vayas
porque al final se queda mi novio”. Y ahí estaba yo, con el diario y una
seven up gay abajo del brazo, abriendo la puerta de su casa y encontrando el
siguiente cuadro: al novio de mi amiga -en chor eyelite- muy verborrágico, un
gato que me odia, y un perro malherido que no entiendo cómo todavía me vino a
recibir a la puerta con la pantalla esa puesta en la cabeza. “Ah! No te avisó
que me quedaba yo! Igual vení, sentate que estaba re embolado”. Suenta el
tel, es mi amiga (esto queda muy mal decirlo... No es una chica, digamos,
esteeeeem, linda. Es medio bagayex. Bah, medio no. Es un bagayex total. Es
horrible decir eso de una amiga, pero hay que ser sincera una vez en la vida. La
puedo querer mucho, pero linda la verdad no es). Mi amiga me dice medio
malaonda “no escuchaste los mensajes???”. “No boló, son las 8 y media de la
mañana, qué pretendés”. Encima que le vengo a cuidar al perro me trata como el
orto. Hoy hay piña. Corto el tel, y recaliente le digo al novio de mi amiga:
“Me voy” A lo que él responde: “Noooooo, quedate un rato, estoy re
embolado. Así de paso te conozco!!” Y me empieza a hablar. Y a hablar. Y
hablar. Re interesado de toda mi vida, mi laburo, mis ex, y la mar en coche. La
verdad me divertí. Nunca antes había tenido la oportunidad de conocerlo. A
la media hora suena el tel. “Todavía sigue ahí??? ” “Sí, me está haciendo
compañía porque estoy re embolado. Se va al mediodía, porque se va a editar.
Ajá. Bueno, Ok, listo, no te hagas problema. Ahora se va, en media
hora”. Vuelve el novio de mi amiga, diciendo “no sé qué le pasa, está re
loca”. Dejo final abierto “elige-tu-propia-aventura”. Pueden elegir entre
dos opciones: 1. Le choreo olímpicamente el novio a mi amiga, me caso, tengo
tres hijos. Pero dios me castiga y me sale uno rengo. 2. Me voy a editar como
corresponde, y más luego me banco 800 llamados de mi amiga de “qué estuviste
hablando con mi novio” y no contesto a ninguno. Que se curta. Uds.
elijan. Y de paso, cúrtanse también.
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Por fabianscabuzzo - 27 de Abril, 2006, 0:02, Categoría: General
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